miércoles, 20 de febrero de 2008
No puedo decir que este muerto, pero tampoco que viva mucho
Como se habrán dado cuenta, (si es que alguien todavía se pasa por aquí) hace muchísimo tiempo que no actualizo este blog. El tiempo, el dolor de cabeza que significa muchas veces mantener la ecuanimidad en un mundo, un país, una vida tan convulsionadas como la mía, mi otro blog (El Aprendiz...) con una temática muy distinta a ésta pero que también requiere tiempo y esfuerzo, me obligan a dejar (con todo el dolor de mi alma) a este niño perdido entre la maraña de internet.
No digo que no no volveré a postear aquí. Tengo mucho tiempo pensando qué hacer con él, pero de momento no puedo dedicarme con el tiempo, la serenidad y el esfuerzo que se merece; mucho menos cuando uno quiere reflexionar en profundidad y no simplemente decir cosas por decirlas.
Así que prefiero dejar esta bitácora en stand by, mientras planifico (que sí, que lo estoy haciendo) los próximos posts o si decido mudarlo a wordpress o lo que sea.
Si hay por ahí fuera alguien que piense que puede apuntarse a esto, mantener la temática y sobre todo la ecuanimidad y la cordura, que me lo diga y quizá podamos compartir la experiencia, que la internet no es mía y, en cierto modo, este blog tampoco.
Así que, igual ya nos veremos alguna vez, pero que lo sepas, caen lágrimas de despedida...
jueves, 27 de septiembre de 2007
Blog Action Day 2007
Este 15 de Octubre, los bloggers de toda la red se unirán para hacer llegar un solo tema de importancia en la mente de todos.
Así comienza la nota acerca del "Blog Action Day". La organización internacional que nos invita a sumar fuerzas en pro de un objetivo común. Este año, el Medio Ambiente.
¿Cuál es la idea? Que todos los bloggers posteemos algo acerca del medio ambiente, cada quien a su manera y según la temática de cada blog (conozco a algunos a los que esto les costará trabajo :) ). La idea no es imponer un punto de vista sino simplemente discutir sobre el tema. La intención es que todos nos volquemos a algo que -y en este caso es más que claro- nos compete a todos.
Los posts no necesitan tener ninguna agenda especifica, simplemente necesitan relacionarse con la publicación más larga, de tal modo que satisfaga al blogger y a los lectores. Nuestro objetivo no es promover un particular punto de vista, tan solo poner el tema en la tabla para discusiones. Entonces escribe de tal modo que satisfagas a tus lectores y a tu blog, sólo relaciónalo con el medio ambiente y asegúrate que se publique el 15 de octubre.
Otras Formas de Participar
También puedes participar posteando un banner del Blog Action Day o donando las ganancias blog de ese día a la institución medioambiental que prefieras (ésta última aplica más bien para La100rra, que es el que gana millones blogueando ;) ).Si deseas más información sobre el Blog Action Day, puedes encontrarla en su página web, blogactionday.org
También les dejo acá el video promocional de esta iniciativa:
sábado, 30 de junio de 2007
"Gracias, pero de veras no puedo recibir ese Premio"
Visconti,Periodismo,Libertad de expresión,Política
Aunque yo no soy fanático de los deportes (a menos que a las Artes Marciales se les incluya en ese término), me he encontrado hoy con un artículo en el diario deportivo "Meridiano" que me ha llamado mucho la atención, sobre todo por la persona de quien viene, que no es otro que José Visconti, reportero de larga trayectoria en la historia deportiva y comunicacional del país que -entre otras cosas- antes de irse a trabajar al canal de televisión que lleva el mismo nombre del diario (un canal deportivo 24 hrs., se entiende) engrosaba las filas de la hoy sin señal RCTV. Me evito más comentarios y me limito a transcibir aquí dicho artículo:
"Imposible para mí acudir hoy al seno de la Alcaldía del Municipio Libertador a recibir el Premio que, en la mención "Investigación y Docencia", me ha sido otorgado por la Corporación Edilicia.
Me lo impide el peso de mi conciencia ciudadana. Especialmente en lo que ella dicta para el comportamiento profesional, una de las tantas y más preciadas facetas de mi existencia, moldeada por la moral y la ética diseñada en el hogar; robustecida por los Padres Eudistas en los claustros del Seminario Interdiocesano de Caracas y coronada a través de la convivencia con tantos y tan dignos colegas quienes -los más- en el grado de maestros, principiando por el profesorado que me formó en las aulas de la Escuela de Periodismo de la UCV, me enseñaron con su ejemplo que vivir sólo vale la pena cuando se hace coincidir coherencia y dignidad.
Llega la hora de las grandes definiciones. Las que retratan la verdadera contextura del deber ser de cada uno. Prohibido permanecer indiferente o algo peor, agazapado, aguardando "la oportunidad" de engancharse al carro de los "victoriosos", cuando no la opción por la indecorosa facilidad de "caminar de rodillas para no gastar zapatos".
Reserva la Sagrada Escritura un terrible dicterio contra los que prefieren "mirar para el otro lado" o, "por si acaso" simular aplausos donde únicamente cabe el rechazo: "Ay de los tibios porque Yo los vomitaré".
Considero que, en los momentos que vivimos los periodistas del país, juntamente con los medios de comunicación, nuestro escenario natural, y cuando abundan -y crecen- señales amenazadoras para la Libertad de libertades, la de expresión, sería detestable, cuan lamentable, ofrecerle hoy el pecho a una presea que, a la larga, representaría el intercambio de la condición de primogénitos de la Verdad ("Ella los hará libres", afirma Jesús) por un plato de lentejas.
No querría yo que ninguno de mis alumnos, al cabo de décadas de ejercicio universitario en tres dignísimas Casas de altos estudios -como tampoco aquellos en cuyo tallado sacerdotal he contribuído en la Cátedra donde también se acrisolaron mis ideales juveniles de servicio a Cristo y a la Iglesia- me señalaran, replicantes, "¿Y ese José Visconti no era el mismo que nos predicaba que...?"
Me consumiría, dentro de no pocos años, que uno solo de mis nietos me preguntara, con la demoledora simpleza del corazón sin mancha "Abuelo ¿Por qué no dijiste "ni esto" cuando tus compañeros de aquella hora eran maltratados, vituperados, acorralados?".
Sería, créanmelo, como si el propio Maestro, Camino, Verdad y Vida, me lo inquiriera, como a sus desvanecidos seguidores en Getsemaní: "¿No pudiste velar siquiera una hora conmigo?"..."
(Citado del diario "Meridiano" del viernes, 29 de junio de 2007, página 3).
Así están las cosas en Venezuela, o así parecen estarlo...
viernes, 22 de junio de 2007
El Mesianismo como Enfermedad
¿Cómo un católico -seguidor de una fe eminentemente mesiánica- puede hablar del Mesianisno como enfermedad? Aclaremos este punto para entrar en tema.
Según el Diccionario de la RAE, el mesianismo es:
"1. m. Doctrina relativa al mesías.
2. m. Confianza inmotivada o desmedida en un agente bienhechor que se espera."
DRAE (Diccionario de la Real Academia Española)
Para el caso que nos ocupa tomaremos, evidentemente, la segunda definición.
No hay que ser sumamente ducho en sociología o en historia de América Latina para entender que la mayoría de las sociedades (por no decir todas) del sub-continente siempre han estado en la búsqueda de este "héroe" que resuelva todos sus problemas, una persona que encarne las virtudes del líder carismático y desinteresado que sea capaz de enrumbar la sociedad hacia su perfección (me parece estar retratando a alguien...)
Esto, al contrario de ser tan bueno como parece, ha sido la triste enfermedad que hemos sufrido durante años. La búsqueda incesante de este "Mesías" nos ha hecho relegar en otro la responsabilidad política y social que sólo puede recaer en el ciudadano, en la sociedad como un todo y nunca en un "alter".
La larga data de mesianismos políticos nos ha dado cosas como el estatismo soviético, las dictaduras que poblaron la tierra latinoamericana durante el siglo XIX y parte del siglo XX, el populismo y paternalismo de estado, etc.; oprimiéndonos unas y alienándonos otras, convirtiéndonos en simples "sirvientes" del "Superhombre" nietzscheano, el "Héroe", el "Mesías".
¿Dónde está la respuesta al dilema, a la desilución de la búsqueda infructuosa? En el real protagonismo ciudadano, en la organización de las comunidades y en la aceptación de la propia responsabilidad en la "danza social", en la construcción de esta sociedad. No será buscando líderes que nos lleven para acá o para allá que nos convertiremos en sociedades democráticas y libres, y mucho menos en la ciega aceptación de su voluntad. No es admisible la frase de Nietzsche «El superhombre es el sentido de la tierra. Que vuestra voluntad diga: que el superhombre sea el sentido de la tierra.» (tomado de "Superhombre" en wikipedia) Asumir la propia responsabilidad es, de hecho, un acto liberador, mientras que relegarla a la voluntad de otro es, también de hecho, un acto de esclavitud.
viernes, 15 de junio de 2007
No es lo Mismo...
Ojo, a veces es fácil confundirse, entre tantos términos e ideologías, y creer que algunos conceptos, completamente diferentes, son la misma cosa.
No es lo mismo "socialismo" y "estatismo" (a pesar de los grandes ejemplos "comunistas" como Unión Soviética o Cuba); no es lo mismo ser la voz de los desposeídos que creérselo, o peor aún, apropiárselo; no es lo mismo hablar de libertades que otorgarlas, o hablar de tolerancia que ser, de hecho, tolerante; no es lo mismo "ser lacayo" que "ser disidente", ni "disentir" es igual a "oponerse".
No es tampoco lo mismo "ser revolucionario" y "ser ignorante", ni es lo mismo "estar convencido" que "estar vendido". Cada persona tiene el derecho de creer en algo y defenderlo y nadie tiene derecho a prejuiciar al otro por ello; esto no degrada al acusado tanto como al que acusa.
Es importante que en tiempos tan política e ideológicamente difíciles como los que vivimos, mantengamos la distancia entre la razón y los sentimientos. La política no es una cuestión de pasión, cuanto de razón y vale tanto un "repetidor de slogans" del gobierno como de la oposición; hay que tomarse el tiempo para estudiarse a sí mismo y ver si se sufre de estas enfermedades.
Pero sobre todo lo demás, es primordial saber que no es lo mismo ser "adversario" que ser "enemigo". La norma general para estos conceptos es que el adversario es alguien que, aunque no esté de acuerdo conmigo, merece mi respeto y atención mientras que el enemigo debe ser eliminado...
Nadie se equivoque, aunque parezcan igual, no son lo mismo...
miércoles, 13 de junio de 2007
Sin palabras...
3 Year Old Solves Rubiks In 114 Seconds
viernes, 8 de junio de 2007
¿Inclusión o Asimilación?
Después del inusitado evento de hoy en la mañana en el Hemiciclo de la Asamblea Nacional con la actitud -a mi parecer sumamente valiente e inteligente- de los dirigentes universitarios, me veo en la obligación de tratar un par de temas que, aunque están permanentemente en el ambiente venezolano de los últimos ocho años, se me han venido a la mente como exigencia ineludible.
La primera de estas cuestiones es la que da título a esta entrada. Uno de los grandes temas de la Revolución Bolivariana siempre ha sido la inclusión (cosa con la que debo decir que estoy completamente de acuerdo y siempre lo he estado). Ahora, los matices que está "inclusión" ha adquirido me resultan extraños, sino preocupantes.
Teóricamente, la inclusión consiste en dar protagonismo, voz y voto a la gran masa desposeída de la sociedad venezolana, aquellos que siempre hemos sido excluídos en favor de unas minorías que acaparaban la mayoría de las riquezas del país y para quienes nosotros no éramos más que una masa inerte, una especie de "tonto útil" al que sólo se acudía en tiempos electorales. Esta inclusión implica la distribución del poder y la promesa de dar a todos las mismas oportunidades políticas y sociales.
Pero la práctica ha sido un poco diferente. La realidad es que para pertenecer al "grupo de los incluídos" parece indispensable volverse "rojo, rojito", pertenecer al PSUV (por cierto, primer partido político del que tengo conocimiento que la gente se inscribe para ser "aspirante a militante". Si alguno conoce de algún otro, le agradecería me lo hiciera saber, estos son los problemas de no ser militante...), asistir a las marchas y estar de acuerdo con el partido de gobierno.
Alguno(a) podrá decir que esto no es cierto, que no hay pruebas de ello, pero lo cierto es que existen pruebas vivientes, esas personas que, auque no compartan la ideología revolucionaria se ven obligados a entrar en el juego ya sea para mantener sus puestos de trabajo, ya sea para obtener los beneficios sociales que se supone son para todos (algunas de estas personas, conocidos(as) y amigos(as) míos).
Incluso, resulta emblemático el caso del partido PODEMOS que, a pesar de ser afecto al gobierno, se encuentra en una complicada "situación especial" frente al resto de sus "compatriotas" simplemente por dos hechos: 1.- Es uno de los dos partidos (junto al Partido Comunista de Venezuela, PCV) que decidió no fundirse en el maremágnum conocido como Partido Socialista Unido de Venezuela. 2.- Ha sido palabra discordante en algunas ocasiones dentro de la Asamblea Nacional, en donde ocupa algunos curules.
Cosas como estas hacen necesario que uno trate de ver con lupa y se pregunte ¿Qué significa en este país el término "inclusión"? ¿La inclusión pasa necesariamente por la necesidad de "asimilarse" en la ideología gobernante, por "militar" en El Partido? ¿Qué pasa con aquellos(as) que no piensan igual, que no pregonan el "¡Patria, Socialismo o Muerte. Venceremos!"? ¿Ellos(as) no tienen derecho a ser "incluídos"?
A menos que yo esté muy mal y mis neuronas no funcionen correctamente, la inclusión no puede tener como exigencia primera estar de acuerdo con la ideología que lo promulga. Sobre todo si ésta se presenta como reivindicación popular. La inclusión es un acto de unión, no de división, no de nuevas exclusiones. Flaco favor hace a un país incluir a unos excluyendo a los otros, darle cabida a unos sólo para eliminar del plano social a los que no están de acuerdo, a los que no militan, a los que no "pertenecen". Mal puede hablarse de inclusión cuando en realidad se trata de un simple intercambio: los excluídos de antes (primero los pobres y luego los llamados "chavistas") son los incluídos de ahora y los incluídos de antes (primero los ricos y ahora todo el que no esté de acuerdo con "El Socialismo del s. XXI") son los excluídos de ahora. ¿En qué hemos cambiado, en qué mejoramos, qué diferencia tiene esto de la praxis política de gobiernos anteriores que simplemente despedían a algunos de los cargos públicos para contratar a los "suyos"? ¿Acáso no es esto clientelismo, carnetismo? ¿Cómo es posible que si manifiestas una posición contraria al gobierno eres, automáticamente, un golpista, un guarimbero, un desestabilizador, un neoliberal (yo no he sido, no soy y jamás seré neoliberal) y un anti-revolucionario? ¿Qué es esto, "Inclusión" o "Asimilación"? El que tengas ojos, que vea...
