miércoles, 20 de febrero de 2008

No puedo decir que este muerto, pero tampoco que viva mucho

Me refiero a este blog. Siempre es lamentable, sobre todo cuando se trata del primer hijo, pero son muchas la razones que me mantienen alejado de él y no me gusta dejar las cosas tiradas.
Como se habrán dado cuenta, (si es que alguien todavía se pasa por aquí) hace muchísimo tiempo que no actualizo este blog. El tiempo, el dolor de cabeza que significa muchas veces mantener la ecuanimidad en un mundo, un país, una vida tan convulsionadas como la mía, mi otro blog (El Aprendiz...) con una temática muy distinta a ésta pero que también requiere tiempo y esfuerzo, me obligan a dejar (con todo el dolor de mi alma) a este niño perdido entre la maraña de internet.
No digo que no no volveré a postear aquí. Tengo mucho tiempo pensando qué hacer con él, pero de momento no puedo dedicarme con el tiempo, la serenidad y el esfuerzo que se merece; mucho menos cuando uno quiere reflexionar en profundidad y no simplemente decir cosas por decirlas.
Así que prefiero dejar esta bitácora en stand by, mientras planifico (que sí, que lo estoy haciendo) los próximos posts o si decido mudarlo a wordpress o lo que sea.
Si hay por ahí fuera alguien que piense que puede apuntarse a esto, mantener la temática y sobre todo la ecuanimidad y la cordura, que me lo diga y quizá podamos compartir la experiencia, que la internet no es mía y, en cierto modo, este blog tampoco.

Así que, igual ya nos veremos alguna vez, pero que lo sepas, caen lágrimas de despedida...