Después del inusitado evento de hoy en la mañana en el Hemiciclo de la Asamblea Nacional con la actitud -a mi parecer sumamente valiente e inteligente- de los dirigentes universitarios, me veo en la obligación de tratar un par de temas que, aunque están permanentemente en el ambiente venezolano de los últimos ocho años, se me han venido a la mente como exigencia ineludible.
La primera de estas cuestiones es la que da título a esta entrada. Uno de los grandes temas de la Revolución Bolivariana siempre ha sido la inclusión (cosa con la que debo decir que estoy completamente de acuerdo y siempre lo he estado). Ahora, los matices que está "inclusión" ha adquirido me resultan extraños, sino preocupantes.
Teóricamente, la inclusión consiste en dar protagonismo, voz y voto a la gran masa desposeída de la sociedad venezolana, aquellos que siempre hemos sido excluídos en favor de unas minorías que acaparaban la mayoría de las riquezas del país y para quienes nosotros no éramos más que una masa inerte, una especie de "tonto útil" al que sólo se acudía en tiempos electorales. Esta inclusión implica la distribución del poder y la promesa de dar a todos las mismas oportunidades políticas y sociales.
Pero la práctica ha sido un poco diferente. La realidad es que para pertenecer al "grupo de los incluídos" parece indispensable volverse "rojo, rojito", pertenecer al PSUV (por cierto, primer partido político del que tengo conocimiento que la gente se inscribe para ser "aspirante a militante". Si alguno conoce de algún otro, le agradecería me lo hiciera saber, estos son los problemas de no ser militante...), asistir a las marchas y estar de acuerdo con el partido de gobierno.
Alguno(a) podrá decir que esto no es cierto, que no hay pruebas de ello, pero lo cierto es que existen pruebas vivientes, esas personas que, auque no compartan la ideología revolucionaria se ven obligados a entrar en el juego ya sea para mantener sus puestos de trabajo, ya sea para obtener los beneficios sociales que se supone son para todos (algunas de estas personas, conocidos(as) y amigos(as) míos).
Incluso, resulta emblemático el caso del partido PODEMOS que, a pesar de ser afecto al gobierno, se encuentra en una complicada "situación especial" frente al resto de sus "compatriotas" simplemente por dos hechos: 1.- Es uno de los dos partidos (junto al Partido Comunista de Venezuela, PCV) que decidió no fundirse en el maremágnum conocido como Partido Socialista Unido de Venezuela. 2.- Ha sido palabra discordante en algunas ocasiones dentro de la Asamblea Nacional, en donde ocupa algunos curules.
Cosas como estas hacen necesario que uno trate de ver con lupa y se pregunte ¿Qué significa en este país el término "inclusión"? ¿La inclusión pasa necesariamente por la necesidad de "asimilarse" en la ideología gobernante, por "militar" en El Partido? ¿Qué pasa con aquellos(as) que no piensan igual, que no pregonan el "¡Patria, Socialismo o Muerte. Venceremos!"? ¿Ellos(as) no tienen derecho a ser "incluídos"?
A menos que yo esté muy mal y mis neuronas no funcionen correctamente, la inclusión no puede tener como exigencia primera estar de acuerdo con la ideología que lo promulga. Sobre todo si ésta se presenta como reivindicación popular. La inclusión es un acto de unión, no de división, no de nuevas exclusiones. Flaco favor hace a un país incluir a unos excluyendo a los otros, darle cabida a unos sólo para eliminar del plano social a los que no están de acuerdo, a los que no militan, a los que no "pertenecen". Mal puede hablarse de inclusión cuando en realidad se trata de un simple intercambio: los excluídos de antes (primero los pobres y luego los llamados "chavistas") son los incluídos de ahora y los incluídos de antes (primero los ricos y ahora todo el que no esté de acuerdo con "El Socialismo del s. XXI") son los excluídos de ahora. ¿En qué hemos cambiado, en qué mejoramos, qué diferencia tiene esto de la praxis política de gobiernos anteriores que simplemente despedían a algunos de los cargos públicos para contratar a los "suyos"? ¿Acáso no es esto clientelismo, carnetismo? ¿Cómo es posible que si manifiestas una posición contraria al gobierno eres, automáticamente, un golpista, un guarimbero, un desestabilizador, un neoliberal (yo no he sido, no soy y jamás seré neoliberal) y un anti-revolucionario? ¿Qué es esto, "Inclusión" o "Asimilación"? El que tengas ojos, que vea...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario