miércoles, 6 de junio de 2007

El Problema de las Libertades

No es asunto fácil hablar del tema de la Libertad, ni en Venezuela ni prácticamente ninguna parte del mundo. Quizá la principal razón sea que -como ocurre con otros conceptos fundamentales de la existencia humana- no existe una definición clara y distinta de lo que queremos definir con la palabra "Libertad".

Podríamos escribir líneas y más líneas respecto al concepto de libertad y no agotarlo, o no dar una definición que satisfaga todas las expectativas. Los conceptos de libertad pueden ir desde la idea más simple (La capacidad de hacer lo que se desee sin depender de otro, o la capacidad de elegir) hasta las más complejas (La cualidad humana de establecer un proyecto de vida acorde a la realización plena del ser humano, tanto individual como comunitariamente, asumiendo la responsabilidad que implica este proyecto y las decisiones que le son inherentes), pasando por toda una gama de definiciones teológicas ("La libertad es la capacidad del hombre de escoger el bien" - Tomás de Aquino), filosóficas, etc.

Si es difícil establecer una definición del término en el mundo de las ideas, no lo es menos ver claramente qué quiere decir exactamente en el mundo práctico, mucho menos en un mundo que cada vez se muestra más variopinto, plural y donde la relatividad del pensamiento parece ser el norte. El hecho es que existe, sí, una especie de concepción no codificada en el ámbito de la palabra, que al parecer no termina de encerrar lo que los hombres y mujeres del mundo entienden como su derecho y el único ámbito donde pueden desarrollarse y relacionarse con los otros.

En el transcurso de estos días, el tema de la libertad (o las libertades) ha sido punto álgido en Venezuela; lo que comenzó con un descontento causado por el "cierre" para unos, "término de concesión" para otros (use usted el término que prefiera), tuvo eco en un numeroso grupo de estudiantes (universitarios los más de ellos) que salieron a la calle para expresar su descontento, en principio, por lo que consideran un atropello a la libertad de expresión y que luego crece para convertirse en una lucha por las libertades civiles, no sólo para los estudiantes, sino para todos los ciudadanos.

Por supuesto, las respuestas del sector que apoya al gobierno revolucionario no se hizo esperar, catalogando a estos estudiantes con una serie de epítetos de difícil comprensión (al menos para mí): desestabilizadores, manipulados por el imperio, alienados, golpistas, etc.

Así transcurre la diatriba: Los estudiantes "alzados" (por usar un término) en las calles reclamando, casi a diario, la restitución de las libertades civiles -que, por cierto, pasa por la restitución al aire de RCTV en su antigua frecuencia, pero que no ignora la presión a la que se sienten sometidos más de cien medios de comunicación privados de radio, televisión e impresos por no recibir del gobierno respuesta alguna a sus solicitudes de renovación- a través de protestas tan variadas como creativas. Mientras tanto, estudiantes, políticos y uno que otro diputado revolucionarios, llaman a debates en las aulas de clase, al abandono de las calles por parte de los primeros, pero sin dejar de descalificar la lucha de los aquellos con epítetos como los anteriormente nombrados.

No quiero hacer mayores refexiones respecto al tema en este post (ya se ha hecho suficientemente largo, por lo que prefiero colocar mis propias opiniones en posts subsiguientes), en este caso simplemente quiero dejar un espacio abierto para la discusión del tema que está en el fondo de todo este asunto ¿Qué es realmente la libertad? ¿qué significa para nosotros y cómo se muestra o no en nuestras realidades cotidianas? ¿Es cierto que hay en Venezuela una conculcación de las libertades civiles, por qué? Las líneas son suyas y que sus pensamientos (que no sus sentimientos) nos guíen a la verdad.

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